La vida es el arte de amar y comprender
Header image

Seguir el camino fácil… ¿es lo mejor para alcanzar una vida plena?

Fácil es ocupar un lugar en una agenda telefónica.
Difícil es ocupar el corazón de alguien…

Fácil es herir a quien nos ama.
Difícil es curar esa herida…

Fácil es dictar reglas.
Difícil es seguirlas…

Fácil es soñar todas las noches.
Difícil es luchar por un sueño…

Fácil es exhibir la victoria.
Difícil es asumir la derrota con dignidad…

Fácil es admirar una luna llena.
Difícil es ver su otra cara…

Fácil es tropezar en una piedra.
Difícil es levantarte…

Fácil es disfrutar la vida todos los días.
Difícil es darle el verdadero valor…

Fácil es prometerle a alguien algo.
Difícil es cumplirle esa promesa…

Fácil es decir que amamos.
Difícil es demostrarlo todos los días…

Fácil es criticar a los demás.
Difícil es mejorar uno mismo…

Fácil es cometer errores.
Difícil es aprender de ellos…

Fácil es llorar por el amor perdido.
Difícil es cuidarlo para no perderlo…

Fácil es pensar en mejorar.
Difícil es dejar de pensarlo y solamente hacerlo…

Fácil es llamarnos católicos
Difícil es observar los mandamientos, vivir en estado de gracia y comportarnos como verdaderos hijos de Dios

Autor: Ricardo Díaz

Popularity: 1% [?]

Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella.

En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce.
Se da cuenta de que es Manuel, el ciego del pueblo. Entonces, le dice:
-¿Qué haces Manuel, tú ciego, con una lámpara en la mano?
Si tú no ves…
Entonces, el ciego le responde:
- Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi…
No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella.
Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.

Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil… Muchas veces en vez de alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás… ¿Cómo? A través del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento…
¡Qué hermoso sería si todos ilumináramos los caminos de los demás!
Sin fijarnos si lo necesitan o no… Llevar luz y no oscuridad…
Si toda la gente encendiera una luz el mundo entero estaría iluminado y brillaría día a día con mayor intensidad…

Todos pasamos por situaciones difíciles a veces… todos sentimos el peso del dolor en determinados momentos de nuestras vidas… todos sufrimos en algunos momentos… lloramos en otros…
Pero no debemos proyectar nuestro dolor cuando alguien desesperado busca ayuda en nosotros…
No debemos exclamar como es costumbre: -La vida es así… llenos de rencor, llenos de odio…

No debemos…Al contrario: ayudemos a los demás sembrando esperanza en ese corazón herido…
Nuestro dolor es y fue importante pero se minimiza si ayudamos a otros a soportarlo, si ayudamos a otro a sobrellevarlo… luz… demos luz… Tenemos en el alma el motor que enciende cualquier lámpara, la energía que permite iluminar en vez de oscurecer…
Está en nosotros saber usarla…Está en nosotros ser Luz y no permitir que los demás vivan en las tinieblas…

Popularity: 4% [?]